jueves, 31 de mayo de 2018

ASISPA decide reabrir el conflicto con La Rosa. Despreciables hasta el final

Esta historia que vamos a contar, aunque parezca mentira es verdad. Y es que así es el maravilloso mundo de las entidades sinónimo de lucro. Con un ejemplo ilustraremos lo que decimos, y de paso ayudaremos a esclarecer la difícil tarea de traducir del lenguaje oenegero al castellano.

Porque lo que puede parecer un gran trabajo de integración sociolaboral de colectivos con especiales dificultades para encontrar empleo...


...en realidad puede terminar siendo un oscuro negocio basado en la precariedad y la explotación laboral


Una de las principales fuentes de negocio de Asispa es el Servicio de Ayuda a Domicilio. Sí, también en el Madrid del cambio este servicio público esencial para el bienestar de la ciudadanía está privatizado, resultando nuestra entidad solidaria preferida beneficiaria de uno de los lotes subastados por el Ayuntamiento hace unos meses. Hay tanto que contar que nos desviamos del tema.

En La Rosa conocemos muy bien el verdadero rostro de la solidaridad lucrativa. Aunque tras años sufriendo su miserable y negligente gestión, finalmente conseguimos echarles. Año nuevo, vida nueva (ahora al menos la empresa no se viste de seda).

Pero el conflicto con Asispa sigue abierto. Según nuestros cálculos, nos debe más de 300000 euros en atrasos. Nuestra intención era limitarnos a la vía judicial, pero parece que les va la marcha. Han decidido negarse a entregar las nóminas a la plantilla. Pues nada majos, vosotros veréis que hacéis, que nosotros ya veremos. De momento nos acordaremos de vosotros en la concentración de mañana.

miércoles, 30 de mayo de 2018

2-J: Por unos Servicios Sociales públicos de calidad


La Rosa en Lucha nos sumamos a la concentración convocada por la Unión de Plataformas en Defensa de los Servicios Sociales y la Diversidad el próximo 2 de junio. Porque es cierto que en realidad somos el mismo sector. Porque las patronales están bloqueando la negociación colectiva. Porque los recortes nos han dejado bajo mínimos. Porque se acentúa el asistencialismo. Porque sigue sin reconocerse a las integradoras sociales. Porque "lo social" perpetúa la brecha salarial. Porque el maltrato institucional hacia las personas usuarias es la tónica general y no la anécdota. Porque nos habéis convertido en un negocio en manos de multinacionales y la Iglesia. Porque ya no tenemos miedo.

domingo, 27 de mayo de 2018

Basta de represión, basta de racismo


El 3 de octubre del año 2010 Tohil Delgado Conde fue injustamente detenido por intervenir contra una agresión de carácter machista y racista hacia una joven ecuatoriana de 21 años por parte de un policía en el barrio de Carabanchel. Tohil fue detenido junto a otras siete personas que trataban desesperadamente de evitar aquella agresión salvaje. No sólo fueron injustamente detenidos, sino que fueron tratados con desprecio, golpeados, retenidos durante 39 horas sin agua ni comida, amenazados de muerte e insultados por su origen inmigrante.
 
Hoy nuestro compañero Tohil, reconocido activista estudiantil por entonces, exsecretario general del Sindicato de Estudiantes y una de las caras más conocidas de la Marea Verde a nivel estatal, se enfrenta a una petición de tres años de cárcel por tratar de evitar una injusticia. Podría haber pasado de largo y no haber hecho nada, pero decidió hacer lo contrario. Ese ha sido su crimen. Rebelarse ante una agresión machista y racista completamente injustificable.


sábado, 26 de mayo de 2018

Manifestación Residencia Los Frailes

Residentes y familiares de la Residencia Los Frailes (Leganés) han convocado una manifestación para mañana domingo a las 11, desde la Plaza de la Inmaculada, por el mal trato que reciben los mayores.
 
Denuncian que la calidad de vida de los residentes ha empeorado significativamente desde que la gestión de la residencia fue otorgada a una empresa privada, Aralia.
 
Recortes de personal, plantilla silenciada a base de represión, pésima alimentación, equívocos con la medicación...son algunas de las realidades que están denunciando. La Comunidad de Madrid, de quien depende el recurso, calla. Luego otorga. No nos sorprende, es el modelo del PP, que vía privatizaciones ha entregado nuestras vidas a la mafia. La solución también la tienen clara: que la residencia vuelva a ser de gestión pública, y la destitución Carlos González Pereira, de Director General de Atención a la Dependencia y al Mayor de la Comunidad de Madrid.


lunes, 21 de mayo de 2018

2-J: Servicios Sociales públicos y de calidad ¡Basta de hacer negocios con nuestras necesidades!






En los últimos años las políticas de ajuste y austeridad de los sucesivos gobiernos se han cebado de una manera especialmente sangrante en los servicios sociales. Precisamente, cuando la dureza de la crisis económica iniciada en el año 2007 ha incrementado muy considerablemente el número de personas en situación de pobreza y exclusión social, de personas expulsadas de sus viviendas por no poder hacer frente a sus hipotecas o alquileres, de menores en situación de desamparo y, en general, ha agravado la situación de las personas más vulnerables, es cuando los recursos destinados a los servicios sociales, de las administraciones públicas, han optado por todo lo contrario.

Las partidas presupuestarias destinadas a servicios sociales por ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autonómicos y administración central se han recortado de forma sistemática. Las primeras víctimas de estos recortes han sido las personas que necesitan de estos servicios para mantener unas condiciones de vida mínimamente dignas. Los cierres de centros y servicios, la reducción de plazas de alojamiento y residenciales, las listas de espera eternas, el aumento en las ratios de usuarios/as por profesional o la reducción de conciertos, han deteriorado las condiciones de vida de miles de personas usuarias hasta extremos inaceptables en una sociedad civilizada, sin que las autoridades responsables muevan un dedo para adoptar las urgentísimas medidas que esta situación de emergencia social requeriría.

Ante la dejadez de las administraciones públicas son las familias las que se han visto obligadas a atender situaciones de vulnerabilidad y dependencia con un apoyo público cada vez menor. De una forma muy especial, miles de mujeres han tenido que afrontar enormes sacrificios y renuncias, tanto personales como profesionales, para ofrecer a personas dependientes los cuidados imprescindibles para mantener una mínima calidad de vida, unos cuidados que deberían ser atendidos por unos servicios sociales públicos y de calidad.

También son mayoritariamente mujeres quienes se hacen cargo profesionalmente de los servicios sociales y quienes padecen la precariedad laboral de este sector en primera persona (salarios de miseria, elevada parcialidad y temporalidad en la contratación, extrema precariedad laboral, etc.) pese a las importantes responsabilidades que asumen en su quehacer diario. Junto con la población usuaria, las trabajadoras y los trabajadores del sector han sufrido en carne propia esta política de recortes salvajes. Durante los años más duros de la crisis, entre 2010 y 2013, se perdieron 56.700 empleos en servicios sociales, y quienes consiguieron conservar su puesto de trabajo sufrieron un sistemático deterioro de sus condiciones de trabajo.

El deterioro general de los servicios sociales públicos ha ido acompañado de un proceso cada vez más salvaje de privatización de los mismos, convirtiendo las necesidades básicas, de cientos de miles de familias, en un jugoso negocio del que sacar tajada. Aunque parezca aberrante, la atención de las necesidades personales y sociales de las personas en dificultad, necesarias para garantizar la salvaguarda de sus derechos, empezando por el derecho a una vida digna, se han venido prestando mayoritariamente por entidades privadas (el 80% de profesionales empleadas/os en este sector lo hacen para entidades privadas) y en los últimos tiempos se han convertido en una generosa fuente de beneficios para fondos de inversión y empresas de capital riesgo.

¿Qué mejor negocio puede haber que un servicio donde las usuarias/os apenas reclaman o se defienden por sí mismas por sus situaciones de riesgo, vulnerabilidad o dependencia y donde el personal que vela por su bienestar está sometido al brutal chantaje de la pérdida de su empleo si se atreve a denunciar situaciones inaceptables de desatención?

Ante esta situación, trabajadoras y trabajadores de las diversas áreas de los servicios sociales, junto con la comunidad usuaria y sus familiares, hacemos un llamamiento a la movilización para defender:

- Unos servicios sociales de calidad, gestionados directamente por las administraciones públicas, con dotaciones presupuestarias y de plantillas suficientes para cumplir sus objetivos de atención a las personas con necesidades.

- Una contratación pública exigente y socialmente responsable, hasta que se revierta la externalización de los servicios sociales, contando con la participación democrática de las y los trabajadores, usuarias/os y sus familias para garantizar su cumplimiento y control. La oferta más barata no puede determinar quién gestiona un servicio así: deben primar los requisitos técnicosy de calidad del servicio garantizando también condiciones laborales dignas, de igualdad de género y de estabilidad en el empleo.

- La reversión inmediata de todos los recortes y de todas las privatizaciones que están destruyendo los mecanismos para defender los derechos sociales y de la ciudadanía a una vida digna.

- La participación democrática de la ciudadanía, de la comunidad usuaria y de las profesionales del sector, en la evaluación y el seguimiento de los servicios sociales.

- Empleo digno, estable y de calidad, que asegure que la comunidad usuaria será atendida por profesionales capaces de proporcionar la atención de calidad que merecen.

UNIÓN DE PLATAFORMAS EN DEFENSA DE LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA DIVERSIDAD

viernes, 18 de mayo de 2018

Marchas No+Precariedad

Con la excusa de la crisis, han terminado de finiquitar aquello del estado del bienestar, generalizando la precariedad. Precariedad laboral, recortes sociales, represión...Vidas precarias, pero ya sin miedo. Hasta aquí hemos llegado.

Desde La Rosa En Lucha nos sumamos a las marchas, que aquí sabemos muy bien lo que significa que nuestras vidas se conviertan en un negocio. El 27 hay que llenar Madrid, ¡se acabó el pan y circo!