martes, 27 de julio de 2021

Vergonzosa actuación de CEAR. ¡Basta de despidos!

Una vez más, nos vemos en la obligación de hacernos eco de los abusos, perpetrados por la dirección de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado). Si ya tuvimos que lamentar el acoso y derribo sufrido por un compañero como represalia por mantenerse firme en su actividad sindical (El maltrato de CEAR expulsa a representante de CCOO), ahora tenemos que denunciar despidos arbitrarios (finalmente reconocidos como improcedentes).

Si esta actitud de abuso patronal es deplorable en cualquier empresa, resulta aún más despreciable en una entidad dedicada a la defensa de los derechos humanos, capitaneada por reconocidas personalidades de la izquierda como Carlos Berzosa, Mauricio Valiente y Enrique Santiago. Según la propia página web de CEAR, sus directivos perciben un salario de más de 55000 euros.

Ante tan inaceptables hechos, mostramos todo nuestro apoyo a los represaliados. Reproducimos el comunicado del comité de empresa de CEAR

NUESTROS DERECHOS NO SE VULNERAN

Queremos informaros de dos situaciones que se han producido en las últimas semanas y que ponen de manifiesto, una vez más, la ausencia de cuidados y la vulneración de los derechos laborales que viene practicando la dirección de CEAR desde hace tiempo.

El pasado año se despidió a un compañero por motivos disciplinarios en aplicación del pacto de no concurrencia. Esta situación ya fue denunciada en su momento por este Comité y por el propio compañero, alegando que no había motivo para ejecutar tal despido.

El 13 de julio de 2021, por fin, se celebró el juicio. La empresa reconoció en sede judicial que el despido de nuestro compañero se trataba de un despido improcedente; asumiendo, tal y como establece la ley, su necesaria indemnización, la cual asciende a más de 50000 euros.

Por otro lado, el 16 de junio, de manera sorpresiva y sin ningún tipo de consideración, se comunicó a otro compañero de Madrid la finalización de su relación contractual con CEAR por fin de obra.

Este Comité ya advirtió, en el momento de la notificación del despido, a la Responsable de Recursos Humanos de Madrid, que no se trataba de un fin de obra, ya que había motivos más que suficientes para justificar que su contrato era indefinido y, en ningún caso, se le podía aplicar un fin de obra.

La respuesta de nuestra Responsable de Recursos Humanos fue que esto era una "interpretación de la RLT de Madrid". Recordamos, desde aquí, que los Derechos Laborales, no son objeto de interpretación, son derechos que, en ningún caso, se deben vulnerar y mucho menos desde una jerarquía tan absoluta como la que se viene profesando desde CEAR en los últimos meses.

En este caso, el compañero interpuso una denuncia en la SMAC (Servicios de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la Comunidad de Madrid). Una vez más, la empresa reconoció el despido improcedente y, por ende, su correspondiente indemnización.

Volvemos a denunciar que estos despidos se produjeron de manera torticera, dejando a las personas trabajadoras en la tesitura de denunciar o renunciar a sus derechos, generando un daño moral muy innecesario.

Denunciamos rotundamente estas prácticas y recordamos que no las legitimaremos en ningún momento. Nuestros derechos no se vulneran.




martes, 6 de julio de 2021

Fascismo nunca más

En menos de un mes dos asesinatos fascistas. Samuel y Younes. Están desbocados y no es por casualidad. La impunidad de las bandas fascistas y la generalización de los discursos de odio son el caldo de cultivo de donde sale esta gentuza. Impunidad garantizada por el estado.

Un aparato estatal que no se purgó tras la caída de la dictadura franquista y que sigue infestado de fascistas. Dos ejemplos de esta impunidad bastarán: el caso de Emilio Hellín y la Operación Pánzer.

Emilio Hellín Moro, militante de Fuerza Nueva, fue condenado a 43 años de prisión por el secuestro y asesinato, en 1980, de Yolanda González, estudiante que militaba en el Partido Socialista de los Trabajadores. Tras siete años de prisión, aprovechó un "controvertido" permiso para fugarse a Paraguay con toda su familia y documentación legal. Tras ser detenido por Interpol, fue extradito a España en 1990 para terminar de cumplir su condena. En 1996, tras salir definitivamente de la cárcel, adoptó una nueva identidad y trabajó como asesor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, participando en diversas investigaciones criminales e impartiendo cursos a policías y guardias civiles hasta 2013.

En 2005 se desarticuló en Valencia la organización nazi Frente Antisistema, una organización criminal dedicada a agredir a militantes de izquierda, inmigrantes y homosexuales, al tiempo que traficaba con armas y perpetraba atracos. Todos los detenidos (entre los que se encontraban varios militares en activo, el director de un centro de acogida de menores y el asesino de Guillem Agulló) fueron absueltos porque la investigación se inició gracias a unas escuchas telefónicas "poco precisas".


Ayer dijimos basta. No vamos a permitir que los asesinos de Samuel y Younes queden impunes. Ninguna agresión puede quedar sin respuesta. Aunque el gobierno nos lance a sus antidisturbios, como ayer en Madrid. ¡Qué vergüenza, ministro Marlaska!




domingo, 4 de julio de 2021

La gestión privada sale más cara que la gestión pública. Económica y socialmente

La Plataforma por la Remunicipalización de los Servicios Públicos de Madrid ha llevado a cabo un análisis del impacto económico de las sucesivas privatizaciones de servicios públicos que hemos vivido en este municipio. El Candelero (Radio Vallecas) ha entrevistado a Pedro Casas, de la plataforma.

En este informe se analiza el caso de la ciudad de Madrid y el último año cuyos datos de contratos están disponibles, el 2018. El  objetivo que se propone es mostrar, con los propios datos municipales, el derroche de dinero público que va a parar a otros bolsillos, en lugar de ser empleado para la finalidad de la prestación de un buen servicio municipal.

Tras más de dos décadas de gobiernos neoliberales tanto en la ciudad como en la Comunidad de Madrid, “la conclusión es que la gestión privada siempre será más cara que la gestión directa. A igual inversión en un servicio municipal, en el caso de gestión privada, que es la predominante en el Ayuntamiento de Madrid, el 100% de esa inversión no repercute en el propio servicio, pues parte de la misma se destina al beneficio empresarial, al pago del IVA que conlleva cualquier contrato, y otros conceptos”.

Los procesos de privatización, también han tenido un impacto sobre los derechos laborales de los trabajadores de esos servicios públicos privatizados, cuyas condiciones laborales se deterioran y aumenta la precariedad.

En los últimos tiempos, más que hablar de externalizar, el eufemismo habitualmente utilizado para no hablar de privatizaciones, se está imponiendo la idea de la colaboración público-privada. En la mayoría de las ocasiones, no es otra cosa que una forma de privatización, más o menos encubierta.

El informe completo se puede encontrar aquí.

Escucha aquí el audio de esta entrevista