miércoles, 26 de octubre de 2022

Personal sanitario y estudiantes, unidos por el derecho a la salud mental

Millones de jóvenes sufrimos una epidemia de enfermedades mentales sin precedentes. Los trastornos de ansiedad y de conducta alimentaria, las depresiones, una tasa de suicidios insoportable (que alcanza una media de 11 diarios), el elevadísimo consumo de psicofármacos… suponen una agresión contra la juventud inaceptable.

Esta pandemia silenciosa es una lacra social derivada de un sistema capitalista que nos niega la posibilidad de tener una vida digna. El paro, la precariedad, los precios de la vivienda, una enseñanza pública bajo ataque y que alimenta el fracaso escolar… tienen un efecto gravísimo sobre nuestra salud mental y la de nuestras familias.

A todo ello hay que sumar una sanidad pública desbordada y sometida a recortes infames. Recibir atención psicológica en los hospitales públicos se ha convertido en una carrera de obstáculos, con listas de espera eternas y centros sin suficientes profesionales en salud mental. Ante este colapso, nos quieren obligar a desembolsar miles de euros en consultas privadas, para que grandes empresas se forren a costa de nuestro sufrimiento.

La salud mental no puede ser un privilegio. ¡Por un plan de choque urgente!

Todos los días escuchamos discursos lacrimógenos y promesas que se quedan en nada. El Gobierno y las Comunidades Autónomas hablan mucho de la educación pública y la salud mental, pero luego dedican a esta emergencia social la miseria de 100 millones para solventar un problema que exige miles.

Nuestro futuro y nuestras vidas están en juego. No podemos continuar así. Por eso desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a toda la juventud a la huelga general estudiantil el 27 de Octubre y a participar masivamente en las manifestaciones que organizaremos a las 12h. Solo luchando, con el apoyo de nuestros profesores y familias, levantaremos un gran movimiento social para que se tomen todas las medidas que necesitamos para proteger nuestra salud mental y defender la educación pública.

  1. Aumento drástico de los recursos en salud mental para llegar al menos al 15% del gasto total en salud (actualmente es del 5%). Creación de miles de plazas de psicología y psiquiatría en la Atención Primaria, en Hospitales, y en los colegios, institutos y facultades públicas. Por una educación sexual, emocional y de prevención de suicidios como parte de los planes de estudio.
  2. Educación pública 100% gratuita desde infantil a la Universidad. Gratuidad total de libros de textos. Supresión de las tasas académicas en FP y Universidad. Plan de inversión del 7% del PIB. ¡Ni un euro para la privada-concertada!
  3. Por un puesto de trabajo digno al acabar los estudios o subsidio de desempleo para todos los jóvenes. No es posible tener una buena salud mental con salarios de miseria y contratos que nos impiden tener vida social.
  4. Nacionalización de la sanidad privada y la industria farmacéutica. La salud no puede seguir siendo un privilegio de clase ni un negocio, deben estar al servicio de las necesidades sociales.


En España la ratio de psiquiatras y psicólogos clínicos por habitante se sitúa entre las más bajas de Europa. En 2018 se situaba en 6 psicólogos y 11 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, frente a la media de la Unión Europa (18 y 38, respectivamente, por cada 100.000 habitantes).

La OMS publicó en marzo de 2022 un informe sobre las consecuencias en la salud mental de  la pandemia. Destaca el aumento significativo de ansiedad y depresión, así como el hecho de que los servicios de salud mental han sido de los más interrumpidos y afectados de todos los servicios de salud esenciales en la mayoría de estados analizados.

En la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026 publicada por el Ministerio de Sanidad se recogen diversos estudios nacionales e internacionales que  evidencian el incremento de trastornos psiquiátricos, así como el incremento de conductas suicidas y la descompensación de cuadros clínicos prexistentes. La más golpeada ha sido la salud mental en la infancia y adolescencia, elevándose la prevalencia al 30-35 %, cuando previamente a la pandemia era del  10-15 %. Así mismo destacan cómo el impacto ha sido claramente mayor en la población con menos recursos económicos, reflejando la importancia de los condicionantes sociales sobre la salud.

Tal y como denunció en 2021 la Asociación Madrileña de Salud Mental, existe una situación de desbordamiento y de falta de medios en la atención a la salud mental. El número de niños, adolescentes y adultos jóvenes que requieren esta atención se ha disparado, y no disponemos de suficientes recursos. El aumento de las asistencias a  urgencias y de la hospitalizaciones en menores son la “punta del iceberg”. La saturación de los servicios de salud mental provoca listas de espera inadmisibles para una primera cita, existiendo además problemas de calidad en la atención: hasta tres meses entre visita y visita, con una duración muy corta.

Reconocemos que se han hecho esfuerzos por parte de las administraciones para paliar esta situación, pero resultan claramente insuficientes: el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte en España entre los 15 y 29 años.

Partíamos de un sistema sanitario precario en su conjunto y con unos profesionales desgastados. La emergencia de la pandemia, sus repercusiones socioeconómicas en la salud física y mental de la población y el maltrato continuado a los trabajadores directamente lo ha quebrado. No cubre las necesidades actuales. España lidera el consumo mundial de antidepresivos y ansiolíticos. Según estudios recientes, el 51% de los trabajadores públicos requiere psicofármacos, y el 75% de los preguntados tienen claro que los factores que los han desestabilizado emocionalmente están vinculados con el ejercicio de su trabajo. NO PODEMOS MÁS. ESTAMOS ANTE UNA CRISIS DE CUIDADOS.

Es clave reforzar toda la red comunitaria de atención a nuestros jóvenes, ya que la distorsión en un nivel repercute inevitablemente en el resto.

Agradecemos al Sindicato de Estudiantes su lucha contra la destrucción de la educación pública y su denuncia del grave problema de salud mental que padecen nuestros jóvenes. Reivindicamos con vosotros que LA SALUD MENTAL ES UN DERECHO.

Los Médicos y FEAS No Fijos de Madrid apoyamos la huelga general estudiantil convocada el 27 de octubre.

 ¡¡Basta Ya!!

Por Nuestro Futuro. Por los Servicios Públicos. Por nuestros derechos.




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