viernes, 29 de mayo de 2020

Nuestras vidas o sus beneficios. ¡Nacionalización sin indemnización de Nissan y Alcoa!

No podemos consentir los cierres de Nissan y Alcoa. Por solidaridad con las familias que estas multinacionales ha decidido dejar en la calle (van a desaparecer 25000 puestos de trabajo directos e indirectos). Y porque no nos lo podemos permitir. Un país sin industria es un país condenado a la precariedad, y pierde su capacidad de reacción ante situaciones de crisis como la actual. No olvidemos que durante los peores momentos de la pandemia, los trabajadores de Nissan reorientaron la producción para fabricar respiradores, demostrando su alta capacidad profesional. Vergüenza de país que trata así a sus héroes.



Empresas que durante décadas han obtenido beneficios multimillonarios y que ahora pretenden dejar en la estacada a regiones enteras. Pretensión que choca con la respuesta de las plantillas. Según la prensa, las indemnizaciones por despido podrían llegar a los 300000 euros por trabajador. Una cantidad que les solucionaría la vida, pero son conscientes de que eso es pan para hoy y hambre para mañana. Si cierra la fábrica, ¿dónde van a trabajar sus hijos? ¿Qué futuro tienen esas zonas sin industria? Todo un ejemplo de dignidad obrera y consciencia de clase.

El gobierno se llena la boca con la necesidad de reindustrializar el país y de una transición a hacia un modelo de desarrollo sostenible. Pero para eso es necesario controlar el tejido productivo (la planta de Nissan en Barcelona está preparada para la producción de coches eléctricos). Y si realmente no quieren dejar a nadie atrás en esta crisis, hay que defender todos los puestos de trabajo.  El gobierno tiene que pasar de las palabras a los hechos, y nacionalizar Nissan y Alcoa sin indemnización, que bastante dinero público se han llevado ya en subvenciones "para el mantenimiento del empleo" estas multinacionales.

No parece que el gobierno esté por la labor, no queda otra que luchar y obligarle a actuar. Los sindicatos tienen que establecer un plan de lucha, incluyendo la ocupación de las fábricas.

Toda nuestra solidaridad. ¡Viva la lucha de la clase obrera!


lunes, 25 de mayo de 2020

Ilusionismo en lo social


Toda persona, de forma más o menos acentuada, creamos nuestros propios personajes. La deseabilidad social nos presiona en esa dirección. Asumimos (o hacemos ver que asumimos) ciertas actitudes simplemente por formar parte de nuestro grupo de referencia o tener su aceptación. Más aún cuando queremos ampliar ese círculo, o saltar a otro. Nuestra autoestima está en juego. Y así, poco a poco, vamos creando nuestro personaje público, mostrándonos a los demás como queremos que nos vean. Realidad peligrosamente potenciada por las características propias de la sociedad de la información en la que estamos inmersos. ¡Qué fácil es crear un personaje en las redes sociales!

Si así lo hacemos las personas en nuestras relaciones personales, ¿qué no harán las empresas, cuando lo que hay en juego son beneficios millonarios? Pues que pasamos de “pulir aristas” en nuestro avatar, a auténticos espectáculos de prestidigitación. Así surgen conceptos como el de imagen corporativa. Ni el Mago Pop. Aunque luego están los que intentan ir de Houdini y pretenden incitar la complicidad de las plantillas en su rollito corporativo. Por eso las cartitas que nos están mandando desde la empresa, reconociendo nuestra gran labor durante la pandemia, que premian por ejemplo quitando el plus transporte en determinados servicios por estar en teletrabajo. Por eso campañas como la de “Momentos de Vida”. Sin duda, que a 25 de mayo sigamos sin los epis necesarios en los centros es un auténtico momentazo. Aunque vitalmente no estéis compartiendo los riesgos con nosotras, ¿eh, pájaros?


Y en estas, nos llega el curso de formación obligatorio sobre VUESTRO Código de Conducta y Cumplimiento. Vuestro porque no formamos parte de Grupo 5, somos trabajadoras y trabajadores de un servicio municipal privatizado, que gestiona la empresa tras una licitación, por lo que temporalmente somos empleados de Grupo 5. Nada más nos une. Así que nuestra relación se fundamenta en el Estatuto de los Trabajadores y en nuestro caso concreto de La Rosa, en el Convenio de Acción e Intervención Social. Punto. Además, ¿qué insinuáis con el título del texto, que no cumplimos o qué? Aquí quien no cumple es Grupo 5, como estamos viendo en PRL.

Las profesionales de la intervención social nos regimos por los diferentes códigos deontológicos, basando nuestro quehacer diario en nuestros conocimientos científicos y en nuestros propios principios morales y valores éticos. No permitimos que las empresas del sector, con sus millonarios beneficios que obtienen de detraer recursos de los presupuestos públicos destinados a la atención social y de nuestras condiciones laborales, nos quieran dar lecciones de ética. ¡Que desfachatez!

Además, en plena pandemia…¿no había otras necesidades formativas urgentes que cubrir? ¿Un curso sobre cómo informar del COVID-19 sin alarmas innecesarias a quienes atendemos? ¿O quizá sobre el correcto uso de los epis? Claro que igual primero hay que tenerlos. Resumiendo, ¿Este curso era necesario? Eso sí, igual nos falta perspectiva, porque no necesitamos para trabajar certificaciones ISO ni clientes a los que contentar. Lo bueno es que tampoco necesitamos agasajar a nadie.

Hacemos el curso por imperativo legal, nada más. Autonota: ¡cuidado con la bola de nieve!: si deseas conseguir algo de alguien debes pedirle algo que le sea sencillo llevar a cabo. Si le pides algo complicado directamente se negará a hacerlo, pero si haces aproximaciones pidiéndole cosas sencillas y luego pidiéndole cosas más difíciles progresivamente es más probable que acabe llegando a hacerte ese favor difícil que en un principio se habría negado a hacerte.  No va a colar, así que dejar de cansar ya con el tema del corporativismo. Que aunque seamos mileuristas (algunos ni eso) también conocemos a Solomon Asch.



domingo, 24 de mayo de 2020

El personal sanitario nos necesita. ¡Acude, es por tu salud!

Será el lunes 25 de mayo a las 20 horas en las puertas de todos los centros sanitarios de la Comunidad de Madrid. Las trabajadoras y trabajadores, agrupados en ‘Sanitarios Necesarios’, llaman a secundar esta protesta para demandar más personal y reforzar la atención primaria, la hospitalaria y las plantillas de las residencias.



El lunes 25 de mayo la Comunidad de Madrid pasa a fase 1 y sanitarios y sanitarias piensan que es el momento de poner en la agenda la falta de personal, la precariedad laboral o la escasez de test para la desescalada. Precedidos por protestas espontáneas durante esta última semana, una concentración a las puertas de todos los centros sanitarios a las 20 horas será la primera acción coordinada
Y esperan que la convocatoria, en la que piden que se respeten todas las medidas de seguridad, distancias y mascarillas mediante, sea un éxito. El desborde en la organización apunta a ello. En las redes ya se exhiben llamados a concentrarse en las puertas de La Paz, Doce de Octubre, Gregorio Marañón, Ramón y Cajal, La Princesa, Hospital de Getafe o en el Severo Ochoa de Leganés. Comienza a andar así la plataforma 'Sanitarios Necesarios'. 
Piden garantizar los 10.000 puestos sanitarios con los contratos extras realizados para luchar contra el covid-19. También piden reforzar la atención primaria y la hospitalaria y la dotación de personal en las residencias de mayores, así como ayuda para afrontar las consecuencias de la pandemia. “Pensamos que ya es nuestro momento. El objetivo era crear un grupo a nivel de toda la Comunidad de Madrid de personal sanitario y no sanitario de hospitales, centros de salud y residencias para reivindicar todo lo que nos ha pasado y lo que nos sigue pasando”, cuenta Ana Nogales, enfermera del Severo Ochoa. “Nos han tenido abandonados durante esta crisis, nos han dado material de mala calidad, no homologado en muchas ocasiones. Ha tenido que venir una pandemia para que nos demos cuenta de que estamos realmente en bragas”, añade.
La plataforma surge en La Paz con la premura de que los contratos de personal de refuerzo vencen a finales de mayo. Muchos ya se han extinguido desde primeros de abril. Y algunos de los que resisten siguen sin tener respuesta de la administración, pese a que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, prometió que serían renovados hasta finales de diciembre.
Este es el caso de Carlos del Río, enfermero de La Paz, que aterrizó en Madrid desde Girona para empezar a trabajar un 23 de marzo en pleno pico de la pandemia. “Mi contrato se acaba y no me han ofrecido quedarme. Hay a gente que sí se lo han ofrecido, pero a muchos no les han dicho nada aún. Entre los nuevos contratos que han ofrecido a algunos compañeros no les han asegurado que sean hasta diciembre, que cuando vayan a firmar ya se lo dirán”, se queja del Río mientras añade que “no somos personal de refuerzo, hoy por hoy somos necesarios. Debido a la pandemia ha habido muchas cosas paradas y ahora tiene que reactivarse. La atención primaria está desatendida”, advierte.
Cifras alarmantes de personal contagiado.
La falta de material de protección durante buena parte de la crisis ha hecho mella en las plantillas. En total, el 14,27% del personal sanitario de la Comunidad de Madrid se ha contagiado de covid-19. En el Severo Ochoa esta cifra asciende hasta el 27%. Un hospital duramente golpeado por el virus en el municipio con más contagios de toda la comunidad. “Pero yo creo que seremos más del 40%”, asegura Ana Nogales.
“En nuestro hospital vamos a reivindicar la falta de material, camas, personal y vamos a pedir la dimisión del gerente, director médico y director de enfermería. Nos han tenido abandonados durante esta crisis, nos han dado material de mala calidad, no homologado, y a casi ninguno nos han hecho las pruebas. Yo trabajo en UCI y no sé si he sido positivo. Nos hicieron una serología que tenía un 60% de fiabilidad, gente que lo había pasado dio negativo. Pedimos el test de ELISA que es más fiable, pero nada. Las PCR solo se las han hecho a personas con síntomas y muy malitas. Nos han tenido expuestos sin ninguna garantía y cuadriplicando el número de camas”, concluye.
Ana tiene claro que para reivindicar todo esto son necesarias los vecinos y vecinas porque al final “esto es para ellas”. “Los médicos han tenido que tomar la triste decisión de quién merecía una cama y quién no, quién era apta para un respirador y quién no. Mucha gente se ha quedado sin un respirador”, asegura.
Desde la Paz, Carlos del Río se siente muy satisfecho por la repercusión que está teniendo la convocatoria y se llevará parte de esta idea hasta su lugar de origen. “La idea es que esto se extienda y sea una nueva marea blanca. Nos organizamos por grupos de trabajo y se unió muchísima gente de muchos hospitales. Y también nos han contactado de Castilla la Mancha y Castilla y León. La idea es que se extienda por todas partes”, concluye. elsaltodiario.com

miércoles, 20 de mayo de 2020

El acuerdo firmado por gobierno, sindicatos y patronal, ¿a quién beneficia?


El acuerdo firmado el pasado 11 de mayo por el Gobierno, la CEOE y los máximos dirigentes de CCOO y UGT ha sido presentado como un paso más en el llamado “Escudo Social”. Pero cuando descendemos a la letra pequeña del mismo, y apartamos el celofán de la propaganda, nos encontramos con que este nuevo pacto social sirve esencialmente para que la patronal siga haciendo caja gracias los recursos públicos, y para abaratar los despidos masivos que preparan.

Burlándose de los llamamientos al “esfuerzo común” para frenar la pandemia, los empresarios no tienen en mente más que aprovecharse del desastre sanitario y social causado por el coronavirus para obtener el máximo lucro, aunque ello suponga multiplicar el sufrimiento de las familias trabajadoras y oscurecer aún más el futuro de las generaciones más jóvenes. Y lo están logrando porque las direcciones de CCOO y UGT, y lamentablemente también el Gobierno, en lugar de exigirle que pongan sus beneficios estratosféricos al servicio del mantenimiento del empleo y los salarios, les facilitan los instrumentos para cargar sobre las espaldas de la clase obrera las consecuencias de esta catástrofe.

Despido más fácil y más barato

El Real Decreto-ley 18/2020, aprobado por el gobierno PSOE-UP el 12 de mayo, prepara los mecanismos legales para que los planes empresariales se desarrollen lo más suavemente posible. Los decretos de marzo ya establecieron una normativa para los ERTE diseñada a la medida de los intereses de las grandes empresas. El nuevo decreto profundiza aún más en esa línea y profundiza en la normativa para facilitar los despidos y rebajar o compensar el coste de las indemnizaciones.

Lo primero que establece el nuevo decreto es la garantía de que se seguirá pagando con dinero público la parte del león de los costes empresariales. Para ello se crea la figura del ERTE parcial por fuerza mayor, que permite a los empresarios retomar su actividad manteniendo las espléndidas exoneraciones de cuotas a la Seguridad Social establecidas para los casos de cierre total de empresas a causa de las medidas de confinamiento. Además, se facilita la transformación de los ERTE por fuerza mayor en ERTE ordinarios, de manera que el empresario pueda mantener a una parte o a toda su plantilla sujeta a una reducción de ingresos y a la incertidumbre de la vuelta o no al trabajo.

Para reforzar el poder del empresario frente a sus asalariados, el Decreto hace finalizar el 30 de junio la disposición que establecía que la prestación por ERTE no consumía los derechos a la prestación por desempleo acumulados por el trabajador, o que garantizaba el cobro de la prestación a pesar de no tener acumulado el mínimo de cotizaciones exigido. Esto es muy grave y un paso atrás serio, ya que a partir del 1 de julio cientos de miles de trabajadores seguirán en ERTE pero en condiciones mucho peores, consumiendo su desempleo o sin posibilidades de ingresar nada. En resumen, este acuerdo lejos de proteger los derechos allana el camino a todo tipo de abusos empresariales.

En segundo lugar, el nuevo Decreto aumenta las facilidades para el despido. La famosa cláusula de “Salvaguarda del Empleo” establecida en marzo, y que obligaba a las empresas con ERTE a garantizar el empleo durante 6 meses, se modifica hasta el punto de que no sólo anula la mayoría de las supuestas garantías frente al despido —que eran más bien pocas—, sino que incluso se empeoran algunas de las situaciones previas a la pandemia.

Para empezar, la cláusula ya no se aplicará a los trabajadores sujetos a ERTE ordinarios, que son más de 300.000, ni a los trabajadores no incluidos en el ERTE de una empresa con ERTE parcial. Además, los seis meses de supuesta limitación de despidos empiezan a contar desde el momento en que el primer trabajador en ERTE se reincorpore al trabajo, es decir, que reincorporando en mayo a un solo trabajador, en noviembre la empresa ya podría despedir a afectados por ERTE sin restricciones.

Adicionalmente se establecen tal cantidad de excepciones para sortear esa “salvaguarda” —riesgo de concurso de acreedores, atención a las “características específicas de los distintos sectores”, atención a las “especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo”…—, que en la práctica la “prohibición del despido” de la que tanto alardearon los ministros de UP, y que realmente tan solo suponía entregar a un juez la capacidad de dictar despido improcedente en lugar de procedente y que el trabajador obtuviera una indemnización de 33 días y no de 22, ahora ya desaparece por completo. La propaganda se ha desmoronado en muy poco tiempo dejando paso a una realidad muy diferente a la que nos contaba la ministra Yolanda Díaz.

Pero la situación es mucho peor para los más de cuatro millones de trabajadores sujetos a contratación temporal por obra o servicio. El nuevo decreto no solo elimina la mínima protección establecida en marzo, sino que ahora ya no hace falta ni siquiera esperar a que termine la obra o servicio para dar por extinguida la relación laboral. Basta con que el empresario alegue que “no pueda realizarse de forma inmediata la actividad objeto de contratación” para que el contrato se acabe. ¡Un paso atrás respecto a la situación previa!

Por último, para los empresarios que a pesar de todas las facilidades despidan a trabajadores afectados por un ERTE, las sanciones previstas en el Decreto son meramente simbólicas. Mientras que en el Decreto de marzo los empresarios que despedían a un trabajador sujeto a ERTE debían pagar tanto el importe de la prestación pagada al trabajador como las bonificaciones a la SS de las que se hubiesen beneficiado, en el nuevo Decreto se regala a los empresarios el importe de las prestaciones del SEPE. ¿Qué más podría pedir la Patronal?

Los empresarios no son nuestros aliados

En estas semanas hemos tenido que escuchar los elogios constantes de Yolanda Díaz y del vicepresidente Pablo Iglesias a los empresarios de este país. En la sesión parlamentaria de control al Gobierno del pasado 13 de mayo, Iglesias recriminó a los diputados del PP y Vox por no “arrimar el hombro” igual que hacen los empresarios, que según él han demostrado en su inmensa mayoría una gran responsabilidad. Lo mismo ha dicho en reiteradas ocasiones Yolanda Díaz, cómo en la última entrevista que concedió a El País el 17 de mayo, recordando que la patronal, CCOO y UGT tienen una “trayectoria histórica muy relevante de la que pocas veces se habla. Siempre han estado donde deben estar. Saben que estas políticas pueden ayudar en este momento histórico y son capaces de ponerse de acuerdo.”

Ahora, los ministros de UP siguen la estela de los dirigentes del PSOE en su apoyo sin fisuras a las políticas de colaboración de clase, lanzan constantes lisonjas a los grandes empresarios o celebran la caridad de personajes como Amancio Ortega y Ana Patricia Botín. Sin pensárselo dos veces ponen en práctica sus propuestas, como ocurrió con los millones de trabajadores de industrias y sectores no esenciales obligados a ir a sus puestos en plena pandemia.

Sin embargo, los empresarios y capitalistas de nuestro país no han cambiado en nada. Siguen siendo los de siempre. Los mismos parásitos que practican un fraude fiscal monumental, que según las cifras que afectan a las grandes fortunas y grandes empresas está por encima de los 60.000 millones de euros al año. Son los mismos que tampoco hacen asco a las manifestaciones de Núñez de Balboa, porque viven allí. Pero son gente práctica, muy práctica. Si sus exigencias son atendidas de buen grado por el Gobierno, ¿qué razón hay para no firmar un acuerdo que les da grandes ventajas y les llena los bolsillos?

Cuando ven las “colas del hambre” en Madrid y otras ciudades —las interminables colas formadas por personas que hasta ayer tenían un trabajo y conseguían ganarse la vida con más o menos holgura, y que hoy necesitan de la solidaridad de sus vecinas y vecinos para poder comer—, en lo único en que piensan los empresarios es en la oportunidad que se les abre de sustituir a sus plantillas actuales por nuevas contrataciones de trabajadoras y trabajadores que, obligados por la más extrema necesidad, aceptarán cualquier tipo de trabajo por penosas que sean sus condiciones y miserables los salarios.

Dos datos ilustran como los empresarios aprovechan la crisis del coronavirus para incrementar sus beneficios, provocando así el aumento de la desigualdad social y la extensión de la pobreza.
Las muertes en accidente de trabajo crecieron un 29% en el primer trimestre del año respecto al mismo período del año anterior, y una parte importante de esas muertes ocurrieron bajo el estado de alarma, cuando la actividad económica se había reducido considerablemente. ¿Qué les importa a los empresarios la vida de los 181 trabajadores fallecidos en esos tres meses, si han conseguido ahorrase unos buenos euros prescindiendo de las más básicas medidas de seguridad?

El segundo dato relevante es el frenazo en seco de la negociación colectiva. Mientras en abril de 2019 se firmaron 139 convenios que afectaban a casi 200.000 trabajadores, en abril de 2020 se firmaron 10, que incluían solo a 3.200 trabajadores.

Las declaraciones de una de las patronales más importantes, la patronal del metal (Confemetal) no dejan lugar a dudas sobre sus intenciones: “la negociación colectiva está muerta este año”; y añaden que incluso los minúsculos incrementos salariales pactados con CCOO y UGT para 2020 son ahora “absolutamente disparatados”. Así anuncian la cascada de descuelgues de convenio colectivo que miles de empresas ya están preparando para complementar sus planes de despidos masivos.

Pero lo peor es que la no renovación de los convenios ya vencidos, o que van a vencer en los próximos meses, dejará a numerosas empresas y a sectores enteros sin la cobertura de un convenio colectivo. Eso significa que esos empresarios podrán contratar nuevos trabajadores sin tener que respetar las condiciones de los convenios, es decir, podrán hacerse pagando solo el SMI, y con los escuetos derechos laborales que reconoce el Estatuto de los Trabajadores.

En suma, que con la ayuda de los decretos del Gobierno y con la complicidad de los dirigentes de CCOO y UGT se han creado las condiciones para que los empresarios den un gran salto adelante en su sueño de sustituir empleo fijo, con condiciones más o menos dignas, con protección de un convenio colectivo y con reconocimiento de antigüedad, por empleo precario desprovisto de cualquier derecho.

Pero para poder sustituir a las plantillas actuales por nuevas trabajadoras y trabajadores con peores condiciones, primero hay que deshacerse de los trabajadores más antiguos. Como el despido en el Estado español es libre, pero no gratuito, los empresarios deberán desembolsar indemnizaciones por despido, que, tras la Reforma Laboral aprobada por el PP en 2012, ascenderían a 33 días por año trabajado hasta un máximo de 2 años de salario en el caso de despido declarado improcedente por los Tribunales, pero que se quedarían en 20 días por año trabajado con un máximo de un año de salario en caso de despido objetivo.

Es decir, que dependiendo de la calificación que reciba el despido de acuerdo a la legislación vigente, el empresario podría ahorrarse hasta la mitad de la indemnización que pudiera corresponder. A la vista del alto número de trabajadoras y trabajadores afectados por ERTE, 3.400.000 a 30 de abril, es razonable pensar que la próxima ola de despidos afectará a muchos cientos de miles de trabajadores. Lo que están en juego son miles de millones de euros en futuras indemnizaciones, por eso el objetivo de los empresarios es reducir esa cifra al máximo.



Por un sindicalismo combativo y de clase que plante cara a la patronal

La política de las cúpulas de CCOO y UGT, utilizando constantemente el argumento del “mal menor” y “es lo que hay”, no despierta ningún entusiasmo entre miles de delegados y afiliados que se unieron en su día a esos sindicatos para defender sus derechos. Las direcciones burocráticas del sindicalismo de pacto y moqueta se aprovechan del shock y la incertidumbre que golpea a millones de familias para imponer una política que ha fracasado. Es completamente erróneo aplaudir esta estrategia, o presentarla como una alternativa para la clase obrera cuando no es más que la continuidad de un modelo sindical que ha permitido a la patronal laminar derechos, salarios y llevarnos a una precariedad desconocida.

Por el momento, los aparatos burocráticos de CCOO y UGT han conseguido acallar cualquier brote de crítica surgido de entre sus filas. Las facilidades del Gobierno para que los dos grandes sindicatos puedan firmar ERTEs a espaldas de los trabajadores afectados, unidas a las limitaciones impuestas por el Estado de Alarma, han ayudado a ahogar cualquier tipo de protesta laboral.

Pero esta situación no va a durar indefinidamente. A medida que los planes de la patronal se vayan desarrollando, a medida que los ERTE de hoy se vayan transformando en ERE, las tradiciones de lucha y combatividad de la clase obrera del Estado español resurgirán con fuerza.

Desde la red de Sindicalistas de Izquierda hemos podido participar en algunas de las primeras acciones de resistencia frente al ataque patronal, y hemos comprobado que si un grupo de trabajadoras y trabajadoras, incluso aunque no sean delegados sindicales, incluso sin estar afiliados a un sindicato, se plantan frente a las pretensiones empresariales y agrupan y movilizan a sus compañeras y compañeros de trabajo, tenemos la fuerza para frenar, o limitar al menos el ataque patronal.

Ante lo que se viene encima, la organización en los centros de trabajo es más necesaria que nunca, lo mismo que defender un sindicalismo combativo y de clase basado en la confrontación con las patronales y en la movilización de nuestra inmensa fuerza como trabajadores. Un sindicalismo que se apoye en un programa socialista y que ofrezca una alternativa para superar el sistema capitalista.


martes, 19 de mayo de 2020

Intress cuidando de sus trabajadoras

El comité de empresa difunde un vídeo resumen de los cuidados ejercidos por Intress hacia las trabajadoras que sacamos adelante los centros tanto de Salud Mental como de Mujer. Los cuidados se demuestran con hechos, no con palabras.


sábado, 16 de mayo de 2020

Sube un 200% las buenas palabras. Baja tu salario


Nos ha llegado este comunicado de compañeras y compañeros de otros recursos gestionados por Grupo 5.  Y es que más allá de la lamentable propaganda corporativa, no podemos olvidarnos de un detalle: ¡esto es el mercado, amigos!

Estimados compañeras y compañeros,

Han pasado casi 60 días desde que comenzó esta nueva situación que nos ha puesto a todas y a todos a prueba. Dos meses en los que a duras penas nos hemos podido centrar en seguir respirando. Hemos estado, como nos llevan repitiendo años, viviendo por encima de nuestras posibilidades, muchas y muchos casi sin ingresos o cobrando menos y la inmensa mayoría haciendo virguerías para conciliar la vida personal en una situación como esta, debido a las exigencias del teletrabajo. Grupo 5 también ha vivido por encima de sus posibilidades, pero en su caso ha sido a nuestra costa.

A la pobreza económica que ha supuesto vivir con poco más de 200 euros al mes para las compañeras y compañeros de escuelas, la respuesta ha sido que nos prestarían dinero, pero sin intereses, y ya nos lo quitarían más tarde de nuestra generosa nómina.
A poner a su disposición vuestra casa, vuestros equipos, vuestros teléfonos, vuestra luz, vuestra wifi, … la respuesta ha sido que no hay medios para todas y todos.
A solicitar que al menos se compense el teletrabajo, la respuesta ha sido quitarnos la cantidad equivalente al transporte y explicarnos que es muy difícil de calcular.
A la flexibilidad de sacar el trabajo adelante mientras nuestros familiares nos necesitan de muchísimas maneras, la respuesta ha sido solicitar las vacaciones como si alguna o alguno pudiera saber que pasará mañana, eso sí, ampliando un poco los plazos.
A ajustar reducciones, excedencias…porque el trabajo ocupa tu vida y el salario no llega, la respuesta ha sido cambiar procedimientos, respuestas jurídicas y largos silencios.
Ante las preocupaciones, las propuestas y las dudas, la respuesta es un reguero de mails endulzados, videos empalagosos, convocatorias virtuales y cartitas maravillosas. Que hablan de hacer cosas con el tiempo que no tenemos, tomar cañas virtuales con el dinero que no nos pagan y que todo lo satisfacen palmaditas en la espalda, aplausos literarios y la sonrisa de la gente con las que trabajamos.

En nuestro sector a fecha de abril de 2020 nuestros salarios se han revalorizado en los últimos 14 años, a razón de 0,49% al año es decir un tercio de lo que ha subido el IPC en el mismo periodo (1,41% de media). Eso viene a significar que “tu trabajo vale menos” porque si la vida ha subido 100 euros (un 19,7%), nuestro salario lo ha hecho en 35 euros (6,91%).

Desde que por primera vez piensas en dedicarte a esto, mientras empiezas a formarte y a lo largo de tu desempeño profesional, nos inoculan un mantra que termina incrustado en nuestro inconsciente, somos la profesión de la sonrisa, el aplauso y el abrazo. Nuestra lucha es por profesionalizar y terminar con esta precarización recubierta de almíbar que sólo desprestigia nuestro trabajo.

Queremos una empresa socialmente comprometida con su plantilla No queremos que nuestra empresa funcione como un banco
Basta de palabras, queremos hechos




jueves, 14 de mayo de 2020

Las empresas de atención social no protegen a sus plantillas

Tras dos meses de la declaración del estado de alarma por la pandemia de COVID-19, la situación en los centros de la red municipal de atención a personas sin hogar sigue siendo muy peligrosa tanto para las plantillas como para las personas atendidas.


Las constantes aglomeraciones hacen imposible mantener el distanciamiento social, la falta de equipos de protección adecuados y las instrucciones emitidas por las empresas para hacer un mal uso de los mismos (como la reutilización de mascarillas de un solo uso), se suma una nueva y peligrosa situación: la reincorporación en sus puestos de compañeras y compañeros que han estado de baja por COVID-19 sin la realización de las pruebas que puedan garantizar la no transmisión de la enfermedad.

Atendemos a un colectivo especialmente vulnerable ante el virus, que vive institucionalizado y en condiciones de hacinamiento. Desde CCOO consideramos que estas incorporaciones sin haber realizado las pruebas pertinentes constituyen una temeridad y ponen en riesgo no sólo a las plantillas, sino que los centros pueden convertirse en focos de nuevos brotes de la enfermedad como ya ha sucedido con las residencias de nuestros mayores.

El Ayuntamiento de Madrid anunció la realización de test a toda la plantilla municipal, para saber quién puede reincorporarse al trabajo, considerándolo algo imprescindible. Sin embargo, al menos en la red de atención a personas sin hogar sólo se han realizado pruebas al personal laboral de la Administración, una ínfima minoría ya que la red está privatizada prácticamente en su totalidad. Y las empresas que gestionan la mayoría de los recursos (Accem y Grupo 5) están obligando a volver al trabajo a quienes han estado de baja por el virus sin realizar, de momento, las pruebas que garanticen que han dejado de ser contagiosos. Con la complicidad de los responsables municipales, que lo están permitiendo.

Ante la crítica situación que vive la red de atención a personas sin hogar, exigimos transparencia al Ayuntamiento de Madrid, que se recopilen y faciliten datos del impacto del COVID-19 entre las plantillas y las personas usuarias de la red. Instamos a las administraciones a que pongan los medios humanos y materiales necesarios para que nuestro trabajo sea seguro y podamos dar una atención social adecuada. La necesidad de los test de diagnóstico en los recursos de personas sin hogar ha sido un reclamo del Sector de intervención Social que no puede demorarse por más tiempo.

martes, 12 de mayo de 2020

Disparates.

Desde la declaración de la pandemia hemos asistido a una sucesión de negligencias y disparates. A todos los niveles. Incluyendo el fracaso de las distintas administraciones públicas, acompañado de un aluvión de propaganda mediática. Desde confundir el estado de alarma con un "estado de sitio" (provocando una aluvión de multas de dudosa legalidad) hasta el colapso mortal del sistema de atención geriátrica.

Sin duda la palma de oro en esto de los disparates se lo lleva la Comunidad de Madrid, con Ayuso a la cabeza. Una aparente estupidez tras otra, pero que en realidad no es sino la defensa de los intereses económicos de la clase social a la que representa. Eso sí, de forma delirante, contribuyendo a la desinformación general a base de sandeces. A tal nivel que su directora general de Salud Pública ha dimitido ante el intento de pasar a fase 1.

Sin duda lo más grave está sucediendo en las residencias de nuestros mayores. Quienes nos sacaron de la dictadura y levantaron el estado de bienestar en nuestro país no merecen acabar así sus días. Un crimen que confiamos no quede impune, tras la denuncia presentada por las familias y las trabajadoras agrupadas en la Marea de Residencias. Querella criminal colectiva contra Isabel Díaz Ayuso, su consejero de Sanidad y diez directores de residencias, por los delitos de homicidio imprudente y denegación de auxilio.


Una de las últimas polémicas ha sido la decisión de repartir mascarillas fpp2 a la población, a través de las farmacias. Una decisión populista que no soluciona realmente nada. Un acto miserable de propaganda política en medio del desabastecimiento generalizado de este tipo de mascarillas entre quienes realmente las necesitamos por trabajar expuestos al virus. Por este motivo se ha lanzado la campaña "Apadrina a un profesional de la Sanidad", planteando a los madrileños que donen las mascarillas a los hospitales. 

Por otro lado, surgen dudas sobre la calidad de las mascarillas. Incluso la patronal las plantea. ASEPAL (Asociación de Empresas de Equipos de Protección Individual) denuncia que estas mascarillas que está repartiendo la Comunidad de Madrid incumplen la normativa.

Desde La Rosa en Lucha sumamos nuestra modesta voz a la Marea de Residencias y a la Marea Blanca: #AyusoDimisión

Por último, en los mentideros de la villa se rumorea que la operación ha supuesto un auténtico pelotazo (con dinero público, como siempre) para la empresa de distribución farmacéutica Cofares. Intereses políticos y económicos pescando en río revuelto. Tampoco sería algo nuevo en el epicentro de la corrupción.


domingo, 10 de mayo de 2020

Accem pone en riesgo la salud y seguridad de las y los trabajadores y usuarios del centro de personas sin hogar Geranios

Desde el inicio de la crisis sanitaria la ONG Accem, entidad social católica, ha realizado una gestión negligente en cuanto a prevención de riesgos laborales, anteponiendo los intereses de la entidad a la salud de los trabajadores y trabajadoras, algo que ha contado con el beneplácito del Samur Social y del Ayuntamiento de Madrid gobernado por el Partido Popular y Ciudadanos. Esta lamentable actitud está poniendo en riesgo la vida de las personas usuarias de los centros y de los trabajadores y sus familias.
Las trabajadoras y trabajadores del Centro Abierto Geranios llevamos semanas denunciando la situación alarmante que estamos viviendo por la falta de medidas de seguridad. Ante la negativa de la entidad a entregarnos EPIS, realizamos un escrito exigiendo medidas de protección, a lo que han respondido señalando que cumplen con la normativa exigida desde las administraciones acompañado de un informe económico al gasto realizado; una autentica burla. Mientras tanto, y sin medios y recursos, las trabajadoras seguimos trabajando para que las personas que están confinadas en el centro tengan cubiertas sus necesidades básicas. La entidad considera que no hay riesgo para la salud pese haberse detectado casos positivos en Covid19 y pese a que cada vez hay más trabajadores y usuarios con síntomas. ¿A quién intenta engañar?
Nos están demostrando que a Accem le da igual la vida de las personas residentes, cuando por ejemplo no ha tomado ninguna medida ante el hacinamiento que viven las personas en el centro Geranios. No hay espacio en la sala de pernocta para la distancia mínima necesaria y además en la sala de comedor, los usuarios y usuarias no pueden comer a la vez porque no hay ni sillas ni espacio suficiente.
La UGT se niega a actuar, encubriendo la actuación negligente de la empresa

Desde la sección sindical de CC.OO se ha exigido la adopción urgente de medidas de seguridad adecuadas al nivel de exposición, planteado al Comité de Empresa y al Comité de Prevención de Riesgos Laborales, controlado por UGT. Sin embargo tanto ACCEM como UGT ven “suficiente” las medidas que se han implantado.
Lamentablemente la UGT parece más interesada en defender los intereses de la empresa a toda costa que los del conjunto de la plantilla, actuando en la práctica como cómplices de la política negligente de la entidad. El solo hecho de que prácticamente toda la plantilla del centro haya elaborado y firmado personalmente un carta al respecto hace ya semanas, pone esto en evidencia. ¿Cómo pueden explicar esta incomprensible no actuación? ¿Por qué ignoran la carta firmada y presentada por las y los trabajadores del centro de Geranios? ¡Los trabajadores no aceptamos la postura pasiva y cómplice de UGT con ACCEM!
¡Basta de hacer negocio con las necesidades sociales! ¡Por unos servicios sociales 100% públicos!
Vista la crítica situación de nuestro sector exigimos al Ayuntamiento de Madrid transparencia, que se recopilen y faciliten datos del impacto del COVID-19 entre los usuarios de la red de personas sin hogar. Instamos a las administraciones a que pongan los medios humanos y materiales necesarios para que nuestro trabajo sea seguro y podamos dar una atención social adecuada. También exigimos que se intervenga inmediatamente cualquier empresa que incumpla con los requisitos de salud y seguridad, ya que lo hacen con dinero público, de todas y todos los madrileños. La dirección provincial de CCOO debería emprender inmediatamente una campaña enérgica para reclamar a la administración que adopte estas medidas.
La crisis del coronavirus ha servido para evidenciar la precaria red asistencial que ya había en Madrid previamente a la alarma sanitaria fruto de la privatización del servicio. Todos los centros de la red debían haber estado preparados previamente al estar expuestos a riesgos biológicos similares, como por ejemplo la tuberculosis, que requiere las mismas mascarillas para protección que el COVID-19. Si se hubiese realizado un trabajo correcto de prevención, ahora no tendríamos esta situación en el centro con las dramáticas consecuencias que estamos viendo. Pero obviamente, la empresas privadas, a veces disfrazadas como Fundaciones o ONGs, buscan esencialmente hacer negocio, quedando en segundisimo plano la calidad del servicio.
Si algo deja más claro esta situación de crisis sanitaria es que tener un hogar es un derecho fundamental. Y que estar falto de hogar no es el primer paso para sufrir exclusión social sino que normalmente es la consecuencia de una serie de realidades que desembocan en el sinhogarismo. ¿Cómo se va a reforzar la red municipal para atender las necesidades derivadas de la crisis económica provocada en la gestión de esta crisis sanitaria? Creemos que solo hay una manera, ¡acabar con la privatización y garantizar un servicio 100% público de calidad y con todos los recursos necesarios! Ante la inacción del Ayuntamiento, es necesario que actúe el Gobierno central, interviniendo la Vicepresidencia de Asuntos Sociales de Pablo Iglesias en este sentido.
No solo hay situaciones dramáticas en la red de personas sin hogar. Los servicios sociales han sido la diana de numerosos recortes y privatizaciones y ahora están viviendo realidades dantescas, al igual que otros servicios y recursos esenciales. Las trabajadoras y trabajadores del sector debemos organizarnos y defender unos servicios públicos que se rijan en base las necesidades sociales existentes dándoles cobertura. 
                                                                                        Sindicalistas de Izquierda